Experiencias PADU

Descubre de la mano de otras miembros de PADU qué significa participar del programa

Juliana Dauches

Estos dos años en han sido, para mí, una experiencia inolvidable. Siendo una alumna del extranjero, quería vivir en un ambiente familiar donde sentiría cómoda y como en casa. El club universitario Artaiz – mis compañeras de piso, las otras alumnas que formaban parte del club y las mujeres que dirigían el club – se convirtió en mi familia en Pamplona. Siempre sabía que podía contar con todas ellas en cualquier situación. La formación académica, profesional, personal y espiritual contribuyó y enriqueció mi experiencia universitaria.

Creo que lo que resume mis años en pisos de Artaiz es la palabra familia. Familia por qué la gente con la que he convivido ha marcado un antes y un después. Han sido muchas horas de estudio, de pelis, de comidas, de planes juntas. Y también el lugar de refugio en horas peores, de agobio, frustración, por lo tanto no pueden ser sólo amigas, son familia. Esta experiencia también me ha hecho aprender mucho de distintas culturas y de lo valioso y necesaria que es la unión, la multiculturalidad. Que lo mío no tiene por qué ser mejor, y que juntos hacemos más. A mi personalmente se me ha abierto literalmente la mente, y es como si ya conociera muchos lugares en los que ni siquiera he estado. Con una convivencia tan estrecha se aprende mucho del resto y es una gran oportunidad para olvidarse un rato de una misma y centrarse en el prójimo, que es algo que siempre viene bien. Gracias a que cada año la gente va variando he aprendido a abrirme a nueva gente y a tener ganas de no parar de conocer. Artaiz ha sido mi hogar en Pamplona.


Ana Prieto

Valeria Solano

Los clubes universitarios combinan lo mejor de los dos mundos, vives en la ciudad por lo cuál descubres como desarrollar tu independencia y aprendes a organizar tú tiempo y espacio. A la vez, al ser parte de un grupo siempre tienes los mejores cuidados y hay personas que se preocupan por tí y tu desarrollo integral. Descubres la convivencia en un entorno familiar dentro de tu piso y en las tertulias y actividades que involucran a las demás integrantes del club haces amigas y aprendes de la cultura y tradiciones de muchos países del mundo. De corazón, recomiendo esta experiencia a cualquier universitaria que quiera encontrarse a sí misma y encontrar una nueva familia lejos de casa.